Hoy, en nuestra residencia, hemos celebrado con gran solemnidad el tradicional Vía Crucis de Viernes Santo, un acto profundamente significativo que nos invita al recogimiento, la reflexión y la unión en estas fechas tan especiales.

Residentes y profesionales han compartido este momento con respeto y emoción, manteniendo viva una tradición tan importante.

En esta ocasión, las estaciones han sido preparadas con esmero por uno de nuestros residentes, aportando un toque especial a la celebración.

Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento al Convento de los Misioneros de los Pobres por su colaboración y por hacer posible este Vía Crucis tan especial.

Gracias a todos los que han contribuido a este momento tan sentido.