Hoy nuestros residentes han disfrutado de una jornada llena de alegría en la comida solidaria celebrada en la plaza del pueblo.
Degustaron unas riquísimas migas tradicionales y, como no podía ser de otra forma… ¡terminaron bailando sin parar hasta el final de la orquesta!
Gracias a todos los que lo han hecho posible.
¡Qué bonito es compartir momentos así!
