En la residencia hemos vivido un momento muy especial: la ofrenda de flores a la Virgen del Pilar .

Con mucha devoción, le hemos presentado nuestras peticiones, rezado con fe y entonado cantos llenos de emoción.

Lo más bonito de todo es que las flores que ofrecimos fueron elaboradas con mucho cariño por nuestros residentes, quienes pusieron en cada una de ellas todo su amor y dedicación.

Un día lleno de fe, comunidad y esperanza.

¡Gracias, Virgen del Pilar, por acompañarnos siempre!